Pasos a seguir para conseguir el afeitado perfecto:

  1. Aplica un limpiador facial sobre tu piel humedecida. Luego, aclara la cara con agua templada.
  2. Antes de empezar a afeitarte, mira la dirección en la que crece tu barba. Mójate la cara con agua templada para abrir los poros y reblandecer la barba, nunca con agua muy caliente, ya que puedes deshidratar la piel.
  3. Aplica una capa fina de crema, espuma o gel de afeitar en tu cara y cuello. Si no tienes prisa, es preferible que dejes actuar un par de minutos el producto para reblandecer la barba un poco más. No intentes ahorrar cuchillas de afeitar, es muy importante que las cambies a menudo dependiendo de la calidad de la cuchilla y de tu tipo de barba. Si tienes mucha barba, cambia las cuchillas más frecuentemente.

    Mientras te afeitas, usa la mano que tienes libre para mantener tu piel lo más tensa y plana posible, te aportará un afeitado mucho más apurado, sin cortes ni rasguños. Usa movimientos cortos, empezando por los lados, mejilla y cuello y terminando por el bigote y barbilla. Los pelos están más concentrados en esta última zona, por lo que asegúrate de tener espuma suficiente en esta zona hasta que termines. Cada poco tiempo, aclara la maquinilla con agua caliente.

  4. Cuando termines el afeitado, aclara la cara con agua fría. Date unas suaves palmaditas para secar la cara, no frotes porque aun provocaría más irritación, debido a la inflamación de los folículos pilosos (orificio de la piel por donde salen los pelos). Y lo más importante, el aftershave. Termina tu afeitado con un aftershave bálsamo cremoso e hidratante, bajo en alcohol o sin alcohol, que mantendrá tu piel suave e hidratada. O utiliza un aftershave loción con base alcohólica si lo que buscas es una sensación de frescor o tonificante.

Además...

  • Es recomendable afeitarse durante o después de la ducha, de modo que el agua caliente y el vapor abran los poros y hagan que el vello se ablande al absorber el agua. Conseguirás un afeitado más apurado dañando menos la piel.
  • Utiliza agua templada durante el afeitado y para limpiar el rostro al acabarlo. Después utiliza agua fría para cerrar los poros, refrescar la piel y reducir el sangrado.
  • Afeitarse en contra de la dirección del crecimiento del vello proporciona un mejor apurado, pero también daña más la piel, y es más probable que te cortes. Es mejor comenzar a favor del crecimiento del vello y afeitarse en contra en algunas zonas sólo si es absolutamente necesario.
  • En caso de cortes superficiales el agua fría suele ser suficiente para cortar el sangrado. Para cortes un poco más profundos presionar repetidas veces con una gasa hasta detener el sangrado.