Aprender a relajarse.

El stress, las obligaciones y las vicisitudes de la vida moderna muchas veces nos hacen olvidar que tenemos que tomarnos las cosas con calma, reflexionando sobre ellas y tomando las decisiones adecuadas sin prisas ni preocupaciones. Por ello, debemos aprender a relajarnos. El primer paso es sentarnos cómodamente con los hombros, brazos y pies en reposo. Luego comenzamos a controlar la respiración: inspiramos profundamente, aguantamos el aire un instante y exhalamos lentamente. Siempre tratando de pensar con calma y claridad. Cuanto más a menudo realicemos estos ejercicios, menos nos costará llegar a un estado de relajación.

5 minutos al día para la meditación

Una de las mejores maneras de poner en perspectiva todo lo que nos sucede en la vida es proponiéndonos un momento cada día para nosotras mismas. Así podremos aprovechar este instante para calmar nuestra mente y así obtener energías renovadas para que nuestro cerebro pueda interiorizar y procesar sin sobresaltos todos aquellos desafíos que nos propone la vida.

Un sitio donde desconectar.

La meditación y la relajación además de su propio momento, requieren un lugar especial. En tu casa puedes preparar un lugar que funcione como tu propio santuario donde desconectar. Puede ser tu baño, un trozo del salón o de tu habitación. Un sitio cómodo y silencioso. Con una luz adecuada y preferentemente bien ventilado para que puedas oxigenarte plenamente mientras desconectas del mundo.

Un circuito de relajación

Este circuito es ideal para cualquier momento, en especial después de una práctica deportiva o una sesión de yoga. Primero se prepara el baño con sales y espumas. Se ilumina el ambiente con velas aromatizantes y se pone una música suave y relajante. Cuando acabes este baño, lava y enjuaga tu cabello con una suave ducha y cuida tu piel con unos suaves masajes acompañados por los body milks de La Toja.

Una pausa para la belleza

A veces, nos dejamos llevar por la rutina y olvidamos el tiempo que nosotras nos merecemos para vernos y sentirnos estupendamente. Incluye en tu agenda de la semana un momento para cuidarte, acariciarte y embellecerte. Un momento en el baño donde puedas disfrutar de un suave masaje facial, primero con una limpieza de cutis, luego frente al espejo retocando las imperfecciones. Después dedícale un tiempo especial a tu pelo con un tratamiento para el cabello de La Toja. Finalmente disfruta de unas caricias acompañadas por un body milk para que tu piel se vea suave, tersa y llena de vitalidad.

Un sitio para renovar la vitalidad

Una propuesta ideal para cuando sientes que tienes que cargar las pilas. Primero, pon en tu hogar una música vibrante y activa, que invite el movimiento. Bajo la ducha realiza un suave masaje exfoliante con una esponja que te permita renovar y limpiar la piel en profundidad. Luego de un buen baño cambia el grifo durante un momento para sentir un chorro de agua fría que te despierte aún más y finaliza este momento disfrutando de un zumo de frutas natural con el que estarás preparada para enfrentar la semana con energías renovadas.

Un baño de sensualidad.

Esta vez te proponemos un baño junto a tu pareja. Libera de tu agenda un par de horas, desconecta el móvil y prepara tu hogar para que sea el escenario de un momento inolvidable. Música suave, velas y pétalos de rosa flotando sobre el agua harán que tu casa se convierta en un lugar paradisíaco.

Podéis comenzar con un masaje con aceites esenciales, una ducha en pareja o un baño de inmersión donde cada uno frota con delicadeza los pies del otro. Tu pareja y tú descubrirán que el baño también puede ser un sitio único de relax y placer para los sentidos.